martes

El negocio de dormir


Desperté con dolor de cabeza y nauseas. Tengo frío, se me acalambra lo que yo imagino y/o supongo debe ser el nervio óptico, y mi espalda insiste en recordarme mi alevosa y arbitraria falta de descanso. Y no señores, no he bebido una gota de alcohol en días, he comido de forma casi decente, hago ejercicio y demás etcéteras. Pero es que nunca he entendido porque perder el tiempo durmiendo cuando hay tanto por hacer, cuando la noche me resulta tan fascinante, y el proceso creativo es tan absorbente. Cuando paso la tercera parte del día trabajando y hay tantos sitios a los que deseo ir, tanto por leer. Cuando el hedonismo y la compulsión son tan seductores.
Y luego llegan días como hoy, donde se confronta la mujer del ensueño con la racional, y una me habla de las bendiciones y del privilegio del descanso, del tan popular concepto de calidad de vida, de aquello que necesita el cuerpo. Y la otra insiste en recordarme que la estancia aquí es brevísima, y que como dice mi madre, ya habrá mucha oscuridad y descanso… Y en ese extraño juego de convencimiento y/o acuerdo, es cuando entiendo la raíz probable, de la fascinante, maquiavélica y esperanzadora idea de la reencarnación. Digo, aunque no me resulte mas que un consuelo de imbéciles, tan absurdo como el cielo. Una vida no alcanza…

domingo

De deseos y culpa...


-¡¿Hola?!
-¿Qué haces aquí?
-Te amo
-Ya en serio, ¿Qué haces aquí?
-Me dijeron que no te quedas…
-¡Demonios! Tienes razón, la situación ideal para buscarme
-Quiero estar contigo
-Estas loca negra, no tiene sentido. No puedo cambiar mis planes ni por ti
-Jamás te pedí nada, hoy te lo pido. Sólo el tiempo que estés aquí, después ciao
-¿Entiendes lo que me estás ofreciendo…?
-Llegué sudando frío y con el corazón agitado, asustada de cómo reaccionarías, de si estarías con alguien. Pero no dude ni un segundo en tocar tu puerta
Te mire incrédula y sorprendida. Mi labio inferior temblaba
-Bonita, sólo tengo un boleto
Me tomaste las manos y te inclinaste para besarlas
-India te falle demasiado, déjame darte esto. Déjame quedar en paz…

viernes

Porque un día fue...


-Al parecer diciembre es el mes favorito de los desaparecidos. Recibí mensajes de gente de la que tengo años sin saber nada
Tomaste tu teléfono. El común denominador te hizo sonreír
-¿Quién te escribió?
-Te acuerdas del mes que estuve en Puebla…pues un compañero de ahí y otra amiga del Instituto.
Sin dejar de mirarte pensé: Sí, la misma que el día de tu acto te llamó infinidad de veces para pedirte que fueses su compañero en aquel congreso.
No dije nada. Me guarde la expresión de tu rostro al leer el remitente.
Después de unos tragos fuimos a la cama. Respire profundo antes de cerrar los ojos. Era increíble la forma en que nuestros cuerpos embonaban en el abrazo, como cada curva parecía estar destinada. Al exhalar recordé a la chica, a otras. A todas las personas con las que nos cruzamos cada día.
-Te toca apagar la luz
Cerré los ojos y sonreí
-¿De que te ríes?
-Nada, que me gusta creer que cada día, de entre todas las posibilidades me elijes a mí.
"Resumiendo,
que te tengo ley"

martes

Cotidianidad

El domingo pasado en el jardín...
-¡Hey! ¿Qué es eso?
-Una hormiga con alas
-¡¿Eh?! ¿Tan grande?
Con esa expresión de cuando alguien dice algo muy obvio y verídico
-Sí, cuando llueve a las hormigas les salen alas…
-¿Cómo para que?
-No sé…
-Ja ja, ¿Tipo Gremlins?
-Mmh, contigo no se puede
-Yo nomás preguntaba
Después de un rato de silencio, mientras amontonaba las hojas cerca del arrayán
-¿Qué piensas?
Acercando ligeramente la barbilla al pecho
-Ash, ¡Yo quiero ser hormiga!

viernes

Cuando las líneas paralelas abandonan la paradoja...

Te espere descalza, sentada en el tercer escalón. Usaba aquella falda amplia y larga de color negro, una camiseta del mismo tono, una estrella de 6 puntas descansaba en el espacio de mi escote. Fumaba encendiendo cada cigarrillo con el anterior.
Llegaste cuando comenzaba a oscurecer, entramos sin encender la luz, me senté sobre el sofá cama de la sala apoyando la espalda sobre la pared, te acomodaste frente a mí y me tomaste las manos. La charla comenzó con esa tensión que guardan las patas de un insecto sobre el agua: Ya no vamos a estar juntos. Luego con el sonido de quien grita dentro de un calderito viejo, vino el: me mentiste, y lento, como quien bate leche y azúcar sobre el fuego, llegaron todos los porques, todos los etcéteras…
En algún momento el abrazo nos dejo sin palabras. Había un dolor tan dulce en ese cobijo, una aceptación tan apacible, tal reconocimiento del otro.
Me separe de tu pecho para secarme las lágrimas. Me miraste unos minutos antes de hablar.
-Yo le prometí cuidarte
-Te libero de esa promesa. Eres Libre. ¡Hey! mírame a los ojos, eres libre y necesito que me digas lo mismo.
-¿Quién te dijo a ti, que yo quiero ser libre?
-Por favor. Sólo dilo…

Ya me voy para lo ancho
ya me voy como quien se queda
ya no existo entre tus manos

[de un poema de mi querido Guadalupe del Río]

miércoles

La línea que me une con mis antepasados, con ellas, con ellos…con el origen.


Mis pies se apoyan firmemente sobre los hombros de mi madre, puedo mirar a mis abuelas, a sus madres, a cada una de las mujeres que nos antecedieron, sosteniéndose unas a otras en una columna infinita, eterna. Puedo sentir la fuerza y el conocimiento de las antigüas, puedo mirarlas: sonrientes, gordas, viejas, frondosas y de caderas anchas; enraizadas…despiertas, unas con la tierra. Y es como si mi mirada, involucrase la de todas; como si la contemplación nos permitiese ser una… y todas al mismo tiempo

lunes

"no es que yo esté llorando, el río se desbordo..."

viernes

Inteligencia Intuitiva

Exposición: “Inteligencia Intuitiva”
Arte contemporáneo
Ambrosio Verdia, Brandy Darlin, Jose Pablo A. Palomino, Fernando Sandoval, Megan Headley, Roberto Zamarripa, Nydia Puertas, Mónica Escutia, Rebecca Cross, Israel Monteón Osuna, David Dadone, Los influenzados, Lourdes Méndez
Lugar: Ex-convento del Carmen
Fecha y hora de inicio: 26 de junio a las 20:00
Finalización: 25 de julio a las 20:00

*por cierto, alguien puede explicarme como subir música

miércoles

El mundo de los que ven


Mario es mi compañero desde hace un par de años. Es abogado y nació ciego. Suele reconocerme a metros de distancia, y saludarme con una sonrisa enorme. Alguna vez hablamos al respecto y respondió con esa picardía que lo caracteriza:
-¡Ay, Alice! si es facilísimo, te reconozco por tu olor y tu forma de caminar ¡Difícil! Lo que hacen ustedes. Distinguirse cuando todos tenemos dos ojos, una boca, etc. Eso, sí es difícil.

El día de ayer en el receso de la reunión regional salimos a fumar,
-¿Es cierto que eres bonita?
-Pues, creo que sí.
-Al final existen dos mundos ¿no? el suyo y el nuestro.
-Yo creo que hay tantos mundos como personas.
-Como ciego, hay conceptos difíciles de entender,
-¿Cómo el asunto de la belleza?
-Sí, como ese.
-Pues todo termina siendo un asunto de apreciación.
La charla siguió, hablábamos de estereotipos cuando tuvimos que regresar al aula.

Hoy, confieso que me habría encantado retomar el tema y conocer su percepción de la belleza, tratar de abrir mis sentidos para entender. Llevarlo por el mundo de las ideas sin imágenes, y de alguna forma mostrarle.
Algo me dice que habríamos podido empalmar conceptos. Pero aquello, fue sólo una plática de pasillo, y ahora que lo pienso Mario parecía triste.

lunes

Te quise y te quiero tanto,


-¿Por qué llora mi niña?
-Estoy triste y enojada vieja
-Yo también lo estuve, pero al final entenderás
-Entiendo y aprecio la forma en que la muerte transforma lo que toca, la forma en que nos transforma tan a pesar nuestro. Pero no debería estar permitido hacer promesas que no se pueden cumplir, menos cuando uno es niño, y se cree todo lo que le dicen.
-¡Mi niña! siempre con el corazón tan peleado con la cabeza.
-Ojalá alguno hubiese ganado un día
-¿Recuerdas lo que te dije el día que rompiste la puerta de la cocina?
-Sí, también recuerdo que me decías que guardara mis lágrimas para cuando te murieras. Y ya ves que aun sin ese almacenaje, me alcanzan y sobran.
-No me gustaba verte llorar, nunca te dije porque. Y es que lloras igual que mi madre. Tan calladita, como si cada lagrima viniese de hace tanto, de tan profundo.
Cuando las veía, sentía que me había enterado de algo que no debía, que había invadido algo tan íntimo. Y ustedes mantenían esa expresión tan parecida a la de los santos, como si el llanto y la vida les fuesen ajenos, y la intensidad de su dolor estuviese tan lejos de mi comprensión.
Porque no dejas esa taza, y me cuentas qué es lo que pasa…
Apretando la taza contra el pecho sin dejar de mirar un punto fijo sobre la pared.
-Tú también me dejaste

domingo

Qué ganas de ser agua

miércoles

El encantador Mr. H

Pusiste mi mano sobre tu cuello mientras presionabas un punto en mi espalda y otro en la comisura de mi codo, el dolor ascendió como una descarga eléctrica. Tus dedos cambiaron de sitio y el placer se intensifico, cambiaste el acorde para sumergirme en un escalofrío que comenzó en la punta de mi dedo índice, otra conjunción para hacerme sentir un millón de alfileres en las plantas de los pies, una más para hacerme experimentar la caída y el vértigo. Barriste mi rostro, senos y vientre con las yemas de tus dedos y disminuiste el ritmo para morder suavemente mi hombro, y dejarme recobrar la conciencia. Respire hondo. Deslice mi mano sobre tu pecho y tome el rosario que pendía de tu cuello, gire la muñeca para empuñar la mano, y comencé a apretar. Tu rostro se tiño resaltando aun más el cenizo de tu cabello y el color de tus ojos. Tu sonrisa era maquiavélica e infantil. Reí. Me giraste de golpe
-¿De que te ríes?
-Es fascinante tener el control
-¿Y ahora?
-Abusas de que eres grande. Y bueno, contigo prefiero la sumisión…
Me acomodaste el cabello y me miraste casi intimidante
-¿Siempre te ríes cuando lo haces?
-No, no siempre ¿y tú?
-Sólo cuando estoy contento…
Te quedaste en silencio por unos segundos, y como si estuvieras muy lejos, y con ese tono de vos que usaste cuando me conociste, seguiste:
-Sólo contigo…

martes

Señor Cioran

"Resulta curioso cómo buscamos olvidar por medio del amor lo que todos los azules del cielo y todas las mitologías del alma no pueden hacernos olvidar. Pero dos senos no pueden ocultarnos la verdad, aunque nos proporcionan más calor que las lejanas luces de Dios."

viernes

Los cuentos, el pasado

Llegué al café de siempre, nerviosa, con el cabello muy corto y peinado de niño. Rubia, temblando. Habías terminado tu investigación, estabas muy flaco y moreno. Usabas trenza, mirabas con ojos de animal. Charlamos un par de horas, las palabras se balanceaban entre sorbos de café, caricias, migas y esa felicidad burbujeante de los encuentros.
-y… ¿Estás con alguien?
Asentí con la cabeza. Sonreíste indulgente
-¿Y quién es?
-Ya sabes…
Apretaste los puños
-Chale ¿Por qué él?
Se marcaron las venas de tu cuello
-¡No voy a estar contigo! Cualquiera no habría importado pero ¿él?

Terminamos el café, te pedí que no me llevarás a casa, no estaba dispuesta a una despedida mas. Me acompañaste al taxi, me negué a tu beso, y me invente un domicilio. Caminé un par de horas antes de llegar a mi puerta. El otro tú me esperaba sentado en la escalera. Era absurdo que yo quisiera dejarlo todo cada que aparecías, era absurdo que me hubieses pedido que viajara contigo, como lo era que hubiese negado. Era absurdo querernos tanto…
Nos abrazamos… a las manos siguieron los besos, a los besos ese estúpido amor que decíamos profesarnos, y después las olas, el calor…la humedad
-No quiero mas recuerdos nuestros aquí
-¿Vamos a mi casa?
Se me mojaron los ojos, se me quebró la voz
-No, no puedo. No quiero.
-Entiendo, perdóname. Necesito estar contigo

Salimos y por primera vez en todo nuestro tiempo, fuimos a un motel. Entramos, el frío y la falta de familiaridad me resultaron reconfortantes. Te quite la ropa, nos besamos todos, me cogiste como nunca, como antes, como siempre, hasta que mi espalda se arqueo, te clave las uñas en el cuello y los ojos se me llenaron de lagrimas…

Minutos después me mire en el espejo: tu cabeza descansaba sobre mi vientre, sonreías placidamente. La tristeza se convirtió en ira, ¿Con qué puto argumento te atrevías a buscarme? ¿Con qué puto derecho te atrevías a juzgarme? Comencé a temblar, te moví despacio, me senté sobre la cama. El reflejo no mentía estaba ahí, estabas ahí, estábamos ahí. Te pusiste de rodillas para abrazarme
-¡No me toques!
-¿Y ‘ora? ¿Qué paso?
-¿Qué paso? Que soy una verdadera pendeja. Eso paso.
Lamiste mis lágrimas y me arrastraste hacia la cabecera.
-Solo necesitamos descansar. Si respiras hondo y dejas de mirarme así, te cuento un cuento ¿va?

Y en ese cuarto… entre tus brazos, con los ojos bien cerrados, la garganta hecha nudo y el corazón apretado. Escuche el cuento más cruel de la historia. Ese, de la niña en la montaña, que cansada de esperar el regreso de los aldeanos, corta el puente y se queda sola…

Diálogos que sólo entienden Soledad y el Gato

-New York me duele tanto. Aun más que el nombre de Carolina
El Gato se arrima con sus ojos grandes bien abiertos, ronronea un poco
-¡Ay, Soledad! ¡Qué cosas tan raras dices!
Deja pasar tres segundos, y la besa en la boca

jueves

"Para cubrir fastuosamente el drama de la existencia, lanza fuegos artificiales a través del espíritu; manténlos de la mañana a la noche; crea a tu alrededor el resplandor efímero y eterno de la inteligencia enloquecida con su propio juego; haz que la vida brille sobre un cementerio. ¿Es que acaso el alma humana no es una tumba en llamas?
Da un rumbo genial a las sensaciones; impónle al cuerpo la vecindad de los astros; levanta la carne por medio de la gracia o del crimen hasta los cielos; que tu símbolo sea una rosa sobre un hacha.
Practica el goce de otorgar a las ideas el espacio de un instante, de amar al ser sin permitirle tener un sentido, de ser tú mismo sin ti."

El ocaso del pensamiento, Cioran

martes

Tal vez en algún sitio oiga vibrar la cuerda de una ballesta y despierte sin querer...

Eres muy hermosa, Clarice
-El aspecto es un accidente, Dr. Lecter
-Si el atractivo fuese un premio a los merecimientos, seguirías siendo hermosa

Thomas Harris, Hannibal


Aun recuerdo cuanto me gustó el final de éste libro por aquellos días.
Los cambios de casa tienen su encanto.

lunes

De las alas del Gato

Soledad esta parada bajo el marco de la puerta, entre el jardín y el estudio. Observa. Sobre la mesa, hay un montón de zanates muertos con las alas extendidas; a la izquierda hay un balde de cristal lleno de plumas, a la derecha una bandeja con picos y corazones. El Gato esta en una esquina. Tiene las garras heridas y el hocico arañado, esta totalmente abstraído y no para de coser.
Soledad se acerca con vendas y alcohol
-Cariño, ¿Qué se supone que haces?
-¿No me dijiste que querías volar?

jueves

Acabo de recibir mi nombre espiritual, y me gusto mucho, mucho

La carta comenzaba así: Sat Nam hermana divina…

Aquí un breve resumen,

El nombre: Bhajanpreet Kaur
Bhajan: canción divina de Dios
Preet: amor o amado
Kaur: es el nombre que todas las mujeres reciben
Significa: la princesa/leona de dios

Es quien canta y vibra en su corazón la canción divina de Dios, y es cubierta en el amor de su alma.
Es la princesa de dios, que camina con gracia y poder por la vida.

¡Hermoso!


*gracias por la traducción señorita B

lunes

Ellos, nosotros

-Gato ¿Tú, me quieres?
-Vieja, yo te adoro
Soledad baja la mirada por unos segundos, después lo mira fijamente
-Eso quiere decir, que también te irás ó que te romperé el corazón
-Chole, tú ya me rompiste el corazón

La firma Pandora

Rara vez visito a “la mamá”, es por eso que cuando estoy ahí, las platicas se tornan largas y memorables.
En mi última aparición, en medio del caos que traen consigo las familias grandes, hablamos de su relación. Me regalo una de esas frases que me recuerdan tanto al Sr. Almodovar, y que ante mis ojos la reafirman como el personaje que es

-¿Qué clase de puta cree que soy?

viernes

Piel de barro

Te desnudaste y te echaste boca abajo sobre la cama. Tu piel era oscura, sin una sola marca, brillante. Me monte sobre tus caderas y tome tu cintura con ambas manos
-Que bonita envoltura la tuya, pareces de barro
Dicho esto me pegue a tu espalda y me acerque a tu oído:
-Estás como para contemplarte
Giraste el cuello y me miraste por el rabillo del ojo ligeramente sonrojada.
Te bese pensando: Como para quedársela…

(pero como dice la Sra. Ángeles: si ni los perros son de uno…)

jueves

Adanes

Tomaste mi teléfono para guardar tu número, sonreí cínica
-¿Y aun tienes a tus mujeres guardadas con nombres falsos?
Me marcaste confirmando cada digito, en la pantalla parpadeo: Ilusionista
-Pensé que no lo tenías… ¿Por qué ilusionista?
-El ilusionista es aquel, que hace parecer real, algo que es imposible…

miércoles

Principio de incertidumbre

La pregunta es: ¿Qué demonios hago yo, soñando con el gato de Schrödinger?

Aunque debo aceptar, que es encantador como los links se van hilvanando después de un sueño lucido.

He aquí un regalito:

En mecánica cuántica, se denomina suicidio cuántico a un experimento imaginario propuesto de manera independiente por Hans Moravec y Bruno Marchal, y desarrollado por Max Tegmark en 1998.

El experimento trata de distinguir entre la interpretación de Copenhague y la teoría de los universos múltiples de Hugh Everett a través de una variación del experimento del gato de Schrödinger, consistente en mirar este último desde el punto de vista del gato.

El experimento supone un hombre sentado con un arma que apunta hacia su cabeza. El arma es manipulada por una máquina que mide la rotación de una partícula subatómica. Cada vez que el hombre apriete en gatillo el arma se disparará dependiendo del sentido de la rotación de la partícula: Si gira en sentido horario el arma dispara, en sentido contrario no lo hace.

Según la interpretación de Copenhague, con cada ejecución del experimento existe un 50 % de posibilidad de que el arma sea disparada y el hombre muera: eventualmente el experimentador morirá. La teoría de los universos múltiples, por su parte, plantea que cada ejecución del experimento divide el universo en dos: uno en que el hombre vive y otro mundo en que muere. Después de muchas series de la prueba, habrá muchos universos. En todos ellos menos en uno el hombre dejará de existir, pero siempre habrá un universo donde siga existiendo. Desde el punto de vista del hombre, por mucho que gatille el arma esta nunca se disparará, toda vez que su conciencia seguirá existiendo en muchos de los universos. Esto último es lo que se denomina inmortalidad cuántica.

gracias a Wikipedia.