domingo

De deseos y culpa...


-¡¿Hola?!
-¿Qué haces aquí?
-Te amo
-Ya en serio, ¿Qué haces aquí?
-Me dijeron que no te quedas…
-¡Demonios! Tienes razón, la situación ideal para buscarme
-Quiero estar contigo
-Estas loca negra, no tiene sentido. No puedo cambiar mis planes ni por ti
-Jamás te pedí nada, hoy te lo pido. Sólo el tiempo que estés aquí, después ciao
-¿Entiendes lo que me estás ofreciendo…?
-Llegué sudando frío y con el corazón agitado, asustada de cómo reaccionarías, de si estarías con alguien. Pero no dude ni un segundo en tocar tu puerta
Te mire incrédula y sorprendida. Mi labio inferior temblaba
-Bonita, sólo tengo un boleto
Me tomaste las manos y te inclinaste para besarlas
-India te falle demasiado, déjame darte esto. Déjame quedar en paz…

7 comentarios:

  1. Dios mio pequeñaaa! Qué fijación tengo yo con los besos en las manos! Insisto, es la demostración de amor -en cualquiera de sus manifestaciones- más dulce que puede existir sin necesidad de pronunciar palabra...

    Me encantan tus letras, me encantan!!

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  2. ¡Ay, Lia! Ahora sí, tocaste algo muy hondo... Sentí como si hubieses jalado una cuerda del centro de mi pecho...

    Esta vez, me desparramo en besos.

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  3. Usted tiene la culpa -y alguien más- de que de pronto, los besos en las manos se vuelvan tan presentes y necesarios en mi vida. Hace menos de tres semanas ni siquiera existían para mi.. Qué dulce sensación!

    Mientras el jalón del centro de tu pecho no sea doloroso, yo seguiré jalando..

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  4. Pequeñaaa! Muchas gracias, jejejeje, claro que me veo y me da risa todavía, es chistoso... Tengo tristes noticias, creo que serás mi maestra hasta el próximo 25 de julio, porque mi jefa nos lleva a Vallarta el próximo fin, pero ya te aviso bien por messenger.

    Besopos! =*

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  5. Las despedidas son muy dificiles especialmente de personas que amamos.

    Algunas veces en mi vida tuve que despedirme de personas que eran muy importantes en mi vida, no sabes como me dolio!!!

    Besos

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  6. Aunque parece que hay ocasiones, en las que uno insiste en despedirse, en prolongar el instante.

    Beso Anthony, beso.

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  7. Acabo de descubrir tu blog y me ha gustado (ojalá sigas escribiendo mucho). Te dejo este poema de Pedro Salinas en el que se habla de las despedidas... y otras cosas difíciles de explicar:

    Imposible llamarla. Yo no dormía.
    Ella creyó que yo dormía.
    Y la dejé hacer todo: ir quitándome
    poco a poco la luz sobre los ojos.
    Dominarse los pasos, el respirar,
    cambiada en querencia de sombra
    que no estorbara nunca
    con el bulto o el ruido.

    Y marcharse despacio,
    despacio, con el alma,
    para dejar detrás de la puerta al salir,
    un ser que descansara.
    Para no despertarme, a mí, que no dormía.
    Y no pude llamarla.

    Sentir que me quería,
    quererme, entonces, era
    irse con los demás, hablar fuerte, reír,
    pero lejos, segura de que yo no la oiría.
    liberada ya, alegre,
    cogiendo mariposas de espuma,
    sombras verdes de olivos,
    toda llena del gozo de saberme
    en brazos de aquellos a quien me entregó
    —sin celos, para siempre, de su ausencia—,
    del sueño mío, que no dormía.

    Imposible llamarla.
    su gran obra de amor
    era dejarme solo.

    Saludos de Rogelio

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